Santo Domingo. — Representantes del sector porcino nacional expresaron su preocupación ante lo que consideran un intento sistemático de desplazar a los pequeños y medianos porcicultores del país, utilizando como argumento la presencia de la Peste Porcina Africana (PPA), pese a que, según afirman, la enfermedad se encuentra controlada en gran medida.
El sector porcino dominicano, explicaron, está compuesto por dos grandes grupos: por un lado, los grandes productores e inversionistas, quienes cuentan con los recursos necesarios para tecnificar sus granjas, aplicar protocolos de bioseguridad y operar bajo esquemas modernos de producción; y por otro lado, los pequeños y medianos porcicultores, familias que dependen directamente de la crianza de cerdos como medio de vida, pero que no siempre cuentan con el apoyo financiero, técnico e institucional necesario para organizarse y tecnificarse.
De acuerdo con los denunciantes, este segundo grupo ha sido históricamente maltratado y marginado por los grandes actores del sector, quienes —según alegan— buscan concentrar la producción porcina nacional y quedarse con el control absoluto de esta actividad económica.
“Los pequeños y medianos porcicultores no somos el problema. Somos parte esencial de la producción nacional, generamos sustento para miles de familias dominicanas y desarrollamos una actividad lícita, amparada por las leyes y la Constitución”, expresaron.
Asimismo, criticaron que mientras los grandes productores tienen la capacidad de importar miles de toneladas de carne congelada, los pequeños y medianos productores son los más afectados por esas decisiones, ya que enfrentan una competencia desigual y una falta de apoyo estructural.
Los porcicultores también cuestionaron el papel de las autoridades competentes, especialmente de la Dirección General de Ganadería, al considerar que no han actuado con la objetividad necesaria para proteger a todos los actores del sector. Señalaron que, en lugar de promover políticas de acompañamiento, organización, educación porcina, bioseguridad y financiamiento, se ha permitido una narrativa que favorece a los grandes productores y perjudica a los más vulnerables.
En ese sentido, hicieron un llamado al Estado dominicano a no abandonar a los pequeños y medianos criadores de cerdos, sino a integrarlos dentro de una estrategia nacional de fortalecimiento del sector porcino.
“La solución no es destruir al pequeño productor. La solución está en ayudarnos a organizarnos, capacitarnos, tecnificarnos y acceder a financiamiento. Somos verdaderos porcicultores, estamos día a día en las granjas, trabajando directamente con los animales y sosteniendo a nuestras familias con dignidad”, manifestaron.
Finalmente, advirtieron que erradicar o desplazar a los pequeños y medianos porcicultores significaría afectar directamente a miles de hogares dominicanos que dependen de esta actividad para vivir, educar a sus hijos y aportar a la economía nacional.
Los productores reiteraron que la porcicultura es una actividad económica legítima y necesaria para el país, por lo que solicitaron a las autoridades abrir un espacio de diálogo inclusivo, transparente y equilibrado, donde se escuche a todos los sectores y no únicamente a los grandes inversionistas.

