Santo Domingo – En un acto celebrado en Santo Domingo, fue inaugurada oficialmente la cuenta regresiva hacia los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, que tendrán lugar en la República Dominicana en 2026 y reunirán a más de 6,000 atletas provenientes de toda la región.
Durante la ceremonia, diferentes autoridades nacionales e internacionales destacaron el compromiso del país con la organización de este evento histórico, que colocará nuevamente a Santo Domingo en el centro del deporte continental.

Garibaldi Bautista, presidente del Comité Olímpico Dominicano, dio la bienvenida a los atletas y subrayó el compromiso de quienes representarán al país en la justa deportiva.
Por su parte, el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, informó que el 90% de las estructuras deportivas ya han sido reconstruidas, y que el 10% restante será entregado en el primer y segundo trimestre del próximo año, garantizando instalaciones listas antes del inicio de los Juegos. Asimismo, agradeció al presidente Luis Abinader por su respaldo y destacó la inversión de 5,500 millones de pesos destinados a la modernización de la infraestructura y a la preparación de atletas y entrenadores.
La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, recordó el simbolismo del momento en que República Dominicana recibió la bandera como país anfitrión durante los Juegos de San Salvador 2023. En su discurso, expresó que “unidos, le vamos a mostrar al mundo de qué estamos hechos los dominicanos”, resaltando el legado deportivo, social, turístico y cultural que dejarán estas justas.
El presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo, también se dirigió a los presentes destacando la importancia de acompañar y alentar a nuestros atletas: “Nuestros atletas merecen nuestra compañía y nuestros sentimientos”. Recordó que faltan solo diez meses para el inicio oficial de los Juegos.

La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, enfatizó la magnitud de la inversión pública en instalaciones deportivas, que supera los 5,500 millones de pesos, incluyendo la remodelación del Estadio José Briceño, la modernización del Estadio Tetelo Vargas y la transformación del Palacio de los Deportes, que contará con estándares para recibir partidos de la NBA. Además, agradeció el apoyo de Creando Sueños Olímpicos (CRESO) por su respaldo al deporte nacional.
El presidente del Comité Organizador, José Monegro, detalló que la justa contará con 483 pruebas deportivas, 40 deportes y 56 disciplinas, distribuidas en 5 clústeres y 63 modalidades masculinas, femeninas y mixtas. Se otorgarán un total de 3,244 medallas, la mayor cantidad en la historia de los Juegos.
En cuanto a infraestructura, anunció que más del 90% estará concluida en diciembre de 2025, destacando la construcción del Centro Acuático, el Pabellón de Taekwondo, el play de softbol y la pista de atletismo. La Villa Centroamericana y del Caribe, compuesta por 150 edificios de ocho apartamentos cada uno, dispondrá de 10,000 metros cuadrados de espacios de comedor, entrenamiento y servicios médicos. Tras el evento, estas instalaciones se convertirán en viviendas de bajo costo, aportando al desarrollo social.
El plan logístico incluye un robusto sistema de salud, seguridad y transporte, con la colaboración del SNS, el Ministerio de Salud y el DEAH, 50 ambulancias, embarcaciones de rescate, modernos autobuses y un sistema antidopaje de primera categoría con apoyo de Cuba y Estados Unidos.
Asimismo, se destacó la dimensión cultural del evento con la participación de artistas dominicanos como Adalgisa Pantaleón, Pavel Núñez, Techy Fatule y Héctor Aníbal, quienes rindieron homenaje al ritmo de Juan Luis Guerra. Se anunció también la apertura de una exposición histórica sobre los 100 años de los Juegos, que servirá como primer paso hacia la creación de un museo de la historia deportiva dominicana.
Con entusiasmo, las autoridades coincidieron en que estos Juegos no solo marcarán un hito deportivo, sino también un legado en infraestructura, empleos, turismo y proyección internacional para la República Dominicana.
“¡Juntos haremos historia!”, fue el mensaje final que unió a todos los presentes en el inicio de este camino hacia Santo Domingo 2026.

